Por qué las respuestas rápidas no sirven si no hemos aprendido a preguntar bien.
Vivimos en la era de las respuestas. Google, ChatGPT, redes sociales: todo nos ofrece respuestas instantáneas a cualquier pregunta que formulemos.
Pero casi nadie habla de las preguntas. De cómo formular una buena pregunta. De por qué eso es más importante que la respuesta.
La pregunta como brújula
Una buena pregunta no es un punto de llegada, es un punto de partida. Es una invitación a explorar, a pensar, a transformarse.
Las preguntas mal formuladas nos llevan a respuestas superficiales. Las preguntas profundas nos llevan a lugares inesperados.
Preguntas que vale la pena hacer
- ¿Qué estoy evitando?
- ¿Por qué me importa esto?
- ¿Qué asumo que es verdad sin haberlo cuestionado?
- ¿Cómo me vería si dejara de pretender?
- ¿Qué miedo está detrás de esta decisión?
Estas preguntas no tienen respuestas rápidas. Ni deberían tenerlas.
Desde Adentro
Exploración personal desde una mirada honesta, crítica y contemporánea. Compartiendo procesos, no caminos.